Prostitucion
Tipos de prostitucion
Drogodependencia
La maternalización de los roles y funciones de la vida de la mujer, hace comprensible que la posición de las mujeres
en las toxicomanías haya sido tradicionalmente la de las madres cuidadoras, codependientes de sus hijos o parejas toxicómanas.
No sabemos como influirán las nuevas concepciones de género, aunque los datos disponibles en algunas sustancias como el tabaco
y el alcohol son desalentadores. Tal vez las drogas ya no sean problema de los hombres y " unas cuantas mujeres".
- Algunos rasgos de la identidad de género han podido jugar un papel importante en la protección de las mujeres. Así,
por ejemplo, el riesgo como valor tradicionalmente masculino ha separado a muchas mujeres de toxicomanías mas arriesgadas,
acercándolas a dependencias más aceptables como el consumo de benzodiacepinas. S e hace necesario investigar sobre los factores
de protección o riesgo que actúan para las mujeres.
- Muchas mujeres drogodependientes, han iniciado su consumo o sufrido recaídas a partir de la relación afectiva establecida con
hombres toxicómanos (Meneses,1997). Los deseos de vincularse mas estrechamente, de ayudarles a salir, o de destruirse con ellos
son precipitantes que actúan en las mujeres diferencialmente, desde la dependencia afectiva en la que han sido educadas.
- Es significativamente alto el porcentaje de mujeres drogodependientes que han sufrido abusos sexuales, (Kandall, 1996; Briere
y Runtz, 1988; Singer, Bussey, Song, Lunghofer, 1995). Según plantea Orte (1998) , la drogadicción podría ejercer de antecedente
o de consecuente de la historia de abuso o violencia sexual. El abuso de sustancias podría ser un antecedente, podría facilitar
la implicación de adolescentes en conductas de alto riesgo, menor capacidad para discriminar señales de peligro y peores
condiciones para afrontar con éxito un nuevo intento de violencia sexual, teniendo en cuenta la situación de debilidad personal
y relacional creada a partir de una situación de abuso sexual inicial. A su vez los abusos sexuales podrían favorecer la
adicción a sustancias, bien por la identificación con grupos marginales a partir del estigma, bien como mecanismo de
enfrentamiento a ese suceso estresante. Por otra parte, son muy llamativos los estudios de Copeland (1992) sobre los índices de
retención en el tratamiento de las mujeres drogodependientes. Aquéllas que han sufrido abusos. Aumentan mucho su vinculación al
proceso terapeútico cuando los centros de tratamiento son especializados para mujeres.
- La búsqueda del placer parece devolver una respuesta paradójica a través de las toxicomanías (Ettorre, 1996). Desde la
identidad de género tradicional el placer femenino es un tabú y una prohibición para la mujer "honesta". En el avance hacia una
nueva identidad y en un contexto de transición. y crisis de identidad es llamativo cómo la mujer toxicómana, obtiene placer con
las drogas pero a su vez recibe el castigo que depara la toxicomanía.
- Un gran número de mujeres drogodependientes tiene hijos. Los embarazos, más allá de la conducta de no prevención que suponen,
podría responder a otras necesidades mas profundas de las mujeres: Necesidad de valoración social, necesidad de identidad,
necesidad de compensar a madres fusionadas por su alejamiento. En cualquier caso a menudo los hijos suponen una motivación para
el tratamiento y una responsabilidad para la madre. Responsabilidad que la desborda en el proceso terapéutico y a la que se le
presta muy poco apoyo con los recursos disponibles y desde centros no especializados en la problemática de las mujeres.
- Los medios de financiación de las mujeres drogodependiente para obtener la sustancia, parecen ser menos dañinos para otros y
más autolesivos (Meneses 1997). Una muestra de ello es la prostitución. La espiral de prostituirse para drogarse y drogarse
para poder prostituirse parece dificultar la salida de situaciones marginales. Provocando mayor estigmatización social.
Existen muchos casos en los que formas de prostitución no son públicas. Las drogodependientes no salen a buscar clientes, pero
en muchas ocasiones, mantiene relaciones o contactos prostituidos, Estas relaciones ocultas provocan menos rechazo social ya que
son más difícil de percibir pero permanece el conflicto interno de la mujer que necesita reelaborar una identidad a salvo
después de dichas experiencias.
- En el proceso de incorporación social en la recuperación de las toxicómanas, los proyectos laborales y de formación son,
a menudo muy poco ambiciosos y reproducen estereotipos de género. El trabajo doméstico sumergido o directamente, el no trabajar
fuera de casa es a menudo el destino de muchas mujeres que salen de las drogas. Las circunstancias sociales y las dificultades
en la incorporación laboral para empleos tradicionalmente masculinos limita sus posibilidades.
En la actualidad, no podemos relacionar al conjunto de mujeres que ejercen la prostitución con la exclusión ya que, además de
las “tradicionales”, aparecen nuevas formas de prostitución –teléfonos eróticos, internet, anuncios de prensa, servicios de alto
standing, de domicilios privados, de hoteles…- con unas condi-ciones que hacen que, hoy en día, en nuestro país, a una buena
parte de las mujeres que lo ejercen no se les pueda considerar excluidas ni social, ni econó-micamente.
No obstante, aquellas que ejercen la prostitución en la calle o trabajan en clubes (urbanos o de carretera), por lo general,
sí unen a su condición de prostituta, la realidad o la vulnerabilidad cierta de la situación de exclusión social. Sólo a estas
últimas (las excluidas) dirigimos nuestra investigación y, consecuentemente, nuestra cuantificación.
Y hay que decir que resulta extremadamente complejo estimar el número de mujeres excluidas que en nuestro país ejercen
la prostitución. Varias son las causas de esta complejidad, pero la principal es la acelerada y constante muta-ción del perfil de
este colectivo en los últimos años. Además, existen dificultades para obtener datos sobre el tráfico de personas, por la ausencia
de denuncias por parte de las víctimas de este tráfico.
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